... BETWEEN THE IDEA AND THE REALITY,
BETWEEN THE MOTION AND THE ACT,
FALLS THE SHADOW ...
T. S. Elliot
Saint Malo. eriksinfobase.comSolo fué la chispa del reflejo de una mirada en el espejo, las suyas se cruzaron y ya no pudieron desatarlas.
De pronto el bar desapareció, arrastrando consigo el ruido, la música y el resto del mundo. No existía nada más que esos ojos que se miraban desde el reflejo.
Sin ser conscientes se encontraron frente a frente. Hablándose intensamente mas alla de las palabras.
La mirada de ella recorría dulcemente los ojos de el, dejándole caricias en las pestañas, besos en el iris.
Los ojos de el abrazaban tiernamente el rostro de ella. Lo envolvían con un velo cálido.
Sus manos se rozaron y al contacto las dos se buscaron decididas.
Y salieron juntos.
No había atracción, solo aburrimiento
No sabrían decir cuando se pararon y se miraron a profundis, anhelantes, expectantes.. rendidos y ofrecidos el uno al otro.
Lentamente sus rostros se acercaban. Los ojos del uno en los labios del otro.
Los labios del uno en los labios del otro.
Apenas un roce al principio. Separándose y apretando la caricia suavemente, jugando a buscarse con la lengua para acabar bailando frenéticamente con ellas.
No había ternura, solo aburrimento.
En silencio, en cada parada, las caricias eran mas entregadas, mas dulces, mas deseosas de mas caricias.
Sus cuerpos se volvían mas apremiantes, buscando sentir cada momento un poco mas del otro.
Llegaron a casa de ella. Tras la puerta cerrada el abrazo fue mas intenso. Sus vientres se buscaban y empezaron un baile suave de vaivenes y sus dedos, sus manos, se movían anhelantes por debajo de la ropa.
Retirándola mientras descubrían mas piel y la recorrían con suavidad. Tomando con firmeza las nalgas de el para sentir con mayor presion su excitación contra su pubis.
Dibujando con sus dedos la curva suave de los pechos de ella, hinchados por la excitación. Pellizcando tiernamente sus pezones erectos y buscándolos con sus labios para apretarlos suavemente, dejando resbalar su lengua por ellos; sus manos abarcaban totalmente su volumen turgente y los masajeaban.
Ella dejó caer su cabeza hacia atras, entregándose totalmente mientras acariciaba sus cabellos, presionándole acuciante la cabeza contra su pecho.
No había deseo, solo aburrimiento.
Sus labios fueron bajando por sus pechos hacia su vientre llenando cada parte de su piel de besos , jugando con el hueco de su ombligo, buscando sus costados para recorrerlos con la lengua, con los labios, suavemente.
Provocando pequeñas descargas de placer que le erizaban la piel, le hacían temblar la entrepierna ardiendo de ganas de recibirlo, sacándole pequeños gemidos.
Poco a poco se quedó de rodillas ante ella paseando su lengua desde las caderas al nacimiento de las ingles, dibujando círculos, curvas, mientras descendía al nacimiento de éstas y le provocaba fuertes estremecimientos al acercar sus labios y hacerle suaves ventosas entre el interior de los muslos y el borde de sus labios.
Ella le abrió totalmente la puerta apoyando su muslo en el hombro de el y apoyándose con las manos en esa cabeza que le estaba haciendo arder las entrañas.
El la sujetaba de las nalgas oprimiendo contra su boca ese triángulo abierto, palpitante de excitación, que se adelantaba buscando las caricias mas próximas, mas interiores de su lengua hasta que le provocaron el primer momento de felicidad.
No había entrega, solo aburrimiento.
Retirando la pierna de su hombro, lo tomó dulcemente y le fué empujando hasta recostarlo de espaldas sobre la alfombra.
Le devolvió las caricias suaves, apenas rozándolo con la lengua en el interior de lo muslos, las ventosas en la ingles que le hacían retorcerse con un rayo de sensaciones que le sacudía todo el cuerpo. Recorriendo cada hueco de su piel erizada por el contacto, cada pliegue.
Sus labios comenzaron a recorrer toda la longitud de la excitación de el hasta llegar al extremo y la rodeó con sus labios, acariciándola delicadamente con la punta de la lengua, recibiéndola totalmente.
Notando en su boca como crecia y palpitaba. Sintiendo en su mano su dureza y suavidad.
Se puso de rodillas sobre el y tomando con la mano su erección, la dirigió hacia su sexo anhelante, engulléndola en su interior con un gemido.
No habia pasión, solo aburrimiento.
El abrazo se hizo completo. Las sensaciones plenas. Se dejaron arrastrar totalmente, con susurros de "tequieros" acompañando cada zambullida de un cuerpo en el otro.
El temblor del éxtasis los sacudió al mismo tiempo provocándoles una cascada de caricias suaves, besos pequeños, dulces y nerviosos agradeciendo lo sentido, el haberse encontrado. Como si siempre se hubieran buscado.
Sus manos se recorrieron el uno al otro, memorizando cada rincón, cada centímetro en la yema de los dedos , queriendo llevarlos hasta el último rincón de su consciencia. Recordando en ellos lo soñado, lo esperado, lo imaginado.
No había amor, solo aburrimiento.
Sus miradas recuperaron el momento inicial. Ofreciéndose una eternidad juntos, recorriendo ilusionados los valles de la felicidad. Arropándose con la certeza de haber encontrado a la mujer de su vida, al hombre de su vida.
No había nada, solo aburrimiento.